Mundo complejo y para muchos donde abunda la letra pequeña. Aunque parece que cada vez existe una mayor cultura aseguradora –según los datos de Unespa (Asociación Empresarial del Seguro), la presencia en los hogares de los seguros va en aumento-, son muchos los matices y condiciones que se puedan desconocer, simple y afortunadamente porque no haya sido necesario hacer uso del seguro contratado, pero que conviene saber previamente.

Lo mejor combinar, formación, información y asesoramiento. Solo así el consumidor conocerá mejor cada producto a contratar, y en este caso, el seguro que mejor se adapte a lo que necesita. Pero no siempre se tiene a mano esta combinación. Pero como decimos, siempre hay cuestiones que es interesante saber y que a priori quizá desconozcamos. Aquí planteamos cinco.

  • ¿Se puede cancelar un seguro vinculado a un préstamo?

Una de las preguntas que más se repite una y otra vez en la comunidad de iAhorradores de iAhorro.com y para la que hay respuesta: Sí. El artículo 83.a.1 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro dice “El tomador del seguro en un contrato de seguro individual de duración superior a seis meses que haya estipulado el contrato sobre la vida propia o la de un tercero tendrá la facultad unilateral de resolver el contrato sin indicación de motivos y sin penalización alguna dentro del plazo de 30 días siguientes a la fecha en la que el asegurador le entregue la póliza o documento de cobertura provisional”. Por lo que, poder se puede en un plazo de 30 días y sin tener que dar motivo alguno.

  • ¿Dónde es posible ver todos los seguros que tiene contratados una persona?

La respuesta en esta ocasión de Carlos Lluch, Director Técnico de Lluch & Juelich Brokers y experto en seguros en iAhorro.com es contundente, “en ningún lado”. Y es que tal y como indica el experto, no hay ningún registro en el que se pueda conocer cuántos seguros tiene una misma persona contratados. Lo único y más parecido que existe es el Registro de contratos de seguros de cobertura de fallecimiento, y como se indica, en él solamente se incluyen aquellos seguros de vida con cobertura por fallecimiento y los seguros de accidentes que tenga cobertura por fallecimiento del asegurado. Es un registro público al que puede acudir cualquier persona interesada, pudiendo solo tener acceso cuando el asegurado ha fallecido, acreditando esta circunstancia y cuando hayan pasado 15 días de la defunción. Los datos que recoge están disponibles hasta 5 años después de la defunción.

  • ¿Qué plazo tiene la aseguradora para resolver el siniestro?

Cada aseguradora tiene su protocolo a la hora de tratar las incidencias. En ocasiones ocurre que la resolución del siniestro se alarga en el tiempo más de lo deseado, pudiendo crear crispación y malestar. Es importante que el asegurado sepa que según la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro, y en virtud del artículo 18, el asegurador debe satisfacer la indemnización en un plazo de 40 días como máximo desde la declaración del siniestro. Si no es así, la aseguradora incurriría en mora a la hora de cumplir con la prestación o indemnización y por lo tanto el tomador puede reclamar tal y como indica el artículo 20 pudiéndose aplicar intereses, concretamente el artículo dice “consistirá en el pago de un interés anual igual al del interés legal del dinero vigente en el momento en que se devengue, incrementado en el 50%”.

  • ¿Dos seguros para una casa son multitud?

No es ilegal. Es posible, pero tal y como dice Carlos Lluch “contar con dos seguros es un gasto impropio y generador de una serie de riesgos y situaciones desagradables dada la concurrencia de seguros”. Y es que cuando se tienen dos seguros es de obligado cumplimiento –sino es así se considera fraude- comunicar a cada uno que existe el otro seguro, el tomador deberá comunicar dicho siniestro a ambas compañías aseguradoras. Además en caso de producirse un siniestro, hay que ponerlo en conocimiento de las dos aseguradoras y que sean estas las que se pongan de acuerdo para el pago –pudiendo ser éste un proceso tedioso que repercuta en la resolución del siniestro-.

  • ¿Me interesa un SIALP?

Quizá incluso muchos sean los que no sepan lo que es. Se trata de un Plan de Ahorro a Largo Plazo o Plan de Ahorro 5, que el Gobierno impulsó para incentivar el ahorro privado. La variante SIALP es en forma de seguro de vida –por lo tanto está comercializado por las aseguradoras- y tiene un plazo de 5 años. Lo que el interesado en este tipo de productos debe conocer es que la entidad solo está obligada a garantizar el 85% de la inversión al vencimiento –inversión que está limitada a 5.000 euros-. Además hay que saber que si se tiene un SIALP, no se puede tener un CIALP –su variante comercializada por las entidades bancarias y en forma de cuenta individual de ahorro-, por lo que hay que elegir debidamente. Finalmente, habrá que estudiar si la rentabilidad que ofrece este producto compensa con el largo plazo y con la posibilidad de perder el 15% del capital aportado.

Dice el refrán que “nadie da duros a cuatro pesetas”, pero hay quien dice que se puede obtener calidad sin que eso signifique un alto precio. ¿Quién lleva razón? Digamos que depende del tema a tratar. Lo que parece claro es que sacrificando parte del presupuesto no sería ilógico pensar que se obtendrán menores prestaciones, sea el ámbito que sea.

En el sector asegurador, un país castigado por la crisis y la necesidad de los ciudadanos de ahorrar todo lo posible en sus pagos, provocó el nacimiento y proliferación de compañías enfocadas a ofrecer seguros “low cost” o de bajo coste, cuya condición de gestión a distancia daría la posibilidad de seguros con un menor coste para los asegurados, pero… ¿a cambio de qué?

La situación es la de un país con cada vez una mayor demanda de seguros y cultura aseguradora, recordemos que según la última Memoria Anual publicada por Unespa la presencia de los seguros en los hogares españoles va en aumento, por ejemplo el seguro de automóvil está presente en el 81,24% de los hogares –hay que tener en cuenta que es obligatorio-, el de la vivienda está en un 75,84% de los hogares o el seguro de salud que ya es una realidad en el 29,28% de los hogares.

  • ¿Qué ventajas aportan los seguros “low cost”?

Internet define el canal de distribución de este tipo de aseguradoras, lo que les supone un ahorro de costes importante y que justifica la posibilidad de ajustar los precios de la prima de sus seguros. El precio por tanto se postula como el principal atractivo. Aunque no es el único.

El sector asegurador ha evolucionado, pasando de pólizas estancas a pólizas que ahora es posible adaptar a cada perfil y necesidad. Con el argumento de pagar solo por aquello que necesitas, el sector asegurador tiende a ofrecer “seguros a la carta”, ¿pero es el caso de los seguros “low cost”? Carlos Lluch, Director Técnico de Lluch & Juelich Brokers y experto en seguros en iAhorro.com afirma que la experiencia real es que “cada vez se paquetiza más (en este tipo de aseguradoras), los seguros a la carta no son los low cost ni están en comparadores simplemente porque ese proceso encarece el producto. Es más barato vender un todo incluido que desarrollar modelos de venta y asistencia de sastrería”.

En cuanto al pago de la prima, las aseguradoras “low cost” jugaron la baza de las facilidades de pago, publicitando la posibilidad del pago fraccionado, aunque el pago trimestral es posible desde 1990. Sea como fuere, es una ventaja de aquellas aseguradoras que lo ofrezcan ya que es un modo para que el asegurado pueda organizar sus pagos como mejor le convenga.

  • ¿Debemos elegir un seguro solo por su precio?

Pero una cosa es un seguro con coberturas limitadas, y otra cosa distinta es un seguro barato, que indica mismas coberturas, pero con un menor precio. Lo ideal es conseguir equilibrar el precio del seguro con las prestaciones que ofrece, es decir, que exista una buena relación entre el coste de la prima y las coberturas y condiciones. Siendo muy importante destacar que el asegurado debe de conocer el alcance real de las coberturas, con el objetivo de no “llevarse a engaños” al creer que se está cubierto ante determinadas situaciones y circunstancias y finalmente no ser así.

Dicho de otra manera, ¿el precio lo es todo? Será cuestión de cada asegurado valorar si lo que quiere es un seguro barato o un buen seguro. No tendrían por qué ser conceptos antagónicos pero la realidad demuestra que si quieres un seguro de calidad y con amplias coberturas, eso vale dinero. Al menos así lo cree Carlos Lluch que es una de las voces contrarias a los seguros que sacrifican coberturas importantes a cambio de un menor precio.

En uno de sus artículos en iAhorro.com se podía leer “cuanto menos se gasta en personal (calidad y cantidad), en abogados, en peritos o en talleres más barato puede ser el seguro, pero también afectará a los tiempos de resolución de un siniestro, a la probabilidad de ganar un pleito o a la calidad de una reparación”. Eso es precisamente lo que tenemos que valorar, si nos compensa el ahorro frente a una buena tramitación y resolución de siniestros, que en definitiva es lo que buscamos cuando contratamos un seguro. Lluch lo tiene claro, “Para mí un seguro debe ser igual a certeza y eso no se consigue en un sistema de autoservicio tanto en el diagnóstico de necesidades como en la compra de la solución efectiva”. ¿Tú por qué te decantas calidad o precio?

Ya sea el de hogar, el de coche, el de salud o cualquier otro. A menudo las pólizas de seguros tienen mucha letra pequeña que apenas echamos un vistazo y que en pocas ocasiones entendemos. Pero hay un aspecto que conviene tener muy presente, y ese es la fecha de vencimiento. Muy importante de cara a qué hacer para cuando ese momento llegue, habiendo dos alternativas, renovar el seguro o no seguir adelante con ese contrato de seguro. Pero ¿qué hacer y cómo hacerlo? Es esencial conocer estos puntos.

En primer lugar, hay que saber que la duración de un contrato de seguro viene determinado en la póliza, y que dicha duración no podrá ser por un plazo superior a 10 años pudiendo haber prórrogas pero no por un periodo mayor a un año cada una, tal y como marca el artículo 22.1 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro.

Quiero cancelar el seguro

La Ley de Contrato de Seguro establece en su artículo 22. lo siguiente: “Las partes pueden oponerse a la prórroga del contrato mediante una notificación escrita a la otra parte, efectuada con un plazo de, al menos, un mes de anticipación a la conclusión del periodo del seguro en curso cuando quien se oponga a la prórroga sea el tomador, y de dos meses cuando sea el asegurador”. Por lo tanto, si al vencimiento de nuestro seguro no queremos seguir con el contrato, debemos avisar con un mes al menos de antelación, antes de la última modificación de la norma que se produjo a través de la disposición final primera de la Ley 20/2015 se debía de hacer con un preaviso de 2 meses por parte también del tomador. Esta actualización entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2016, por lo que hasta dicha fecha, habrá que avisar con dos meses de antelación.

Si no se avisa de nuestra intención de no continuar con el seguro para el siguiente año, lo habitual es que se renueve automáticamente otro año más. De igual manera que el tomador debe comunicar su intención de cancelar el seguro, la aseguradora debe de avisar al menos con dos meses de antelación al vencimiento si se produce alguna modificación del contrato de seguro.

Ojo a la fecha de vencimiento

Los seguros por lo general tienen carácter anual, pero cada vez son más las compañías que dan facilidades de pago para abonar las primas, de modo que puede ser pagado cada 3 o 6 meses por ejemplo. Estas fechas de pago no hay que confundirlas con la fecha de vencimiento, aunque se realice el pago fraccionado, el vencimiento –salvo que sea un seguro temporal, por ejemplo por días- será anual. No es lo mismo por tanto el vencimiento del pago fraccionado –semestral o bimestral- que el vencimiento de la póliza de seguro.

Hay que poner especial atención a la fecha en la que el seguro deja de tener validez, ya que a menudo el día del vencimiento a partir de las 00.00h deja de tener cobertura, por lo que en caso de producirse un siniestro a partir de esa hora ya no será ese seguro el que deba hacerse cargo, pudiendo quedar sin ninguna protección si la siguiente póliza entra en vigor al día siguiente. ¿Lo mejor? Echar un vistazo a la póliza ya que en ella vendrá establecido el periodo de vigencia del seguro.

No pagar el recibo, mala táctica

Si lo que queremos es dar de baja el seguro habrá que seguir el procedimiento debido. Optar por dejar de pagar el recibo no es una buena elección. ¿Por qué? Puede que no solo no se conseguirá anular la póliza sino que la aseguradora podrá tener derecho a reclamar el importe total de la póliza. Así se recoge en el artículo 15 de la Ley de Contrato de Seguro, “Si por culpa del tomador la primera prima no ha sido pagada, o la prima única no lo ha sido a su vencimiento, el asegurador tiene derecho a resolver el contrato o a exigir el pago de la prima debida en vía ejecutiva con base en la póliza”. En este artículo también se recoge que a falta de pago, la cobertura del seguro queda suspendida pasado un mes del vencimiento, y si el asegurador no reclama el pago pasados 6 meses al vencimiento, el contrato de seguro queda extinguido.

Derecho de desistimiento

No nos cansaremos de decirlo. El consumidor debe saber que tiene derecho a cancelar el seguro que ha contratado sin alegar ningún motivo, eso sí, dentro de unos plazos en función del tipo de seguro. El artículo 10 de la Ley 22/2007 sobre la comercialización a distancia de servicios financieros destinados a los consumidores así lo dice, concretamente estipula el consumidor tiene 14 días naturales para desistir del contrato para los contratos de seguro relacionados con el ramo de no vida y 30 días naturales para los seguros relacionados con el ramo de vida –el plazo empieza a contar desde el día en que se celebra el contrato para los seguros de no vida y desde el momento en que se informa al consumidor de que el contrato ha sido celebrado para los de vida-. Deberá ser comunicado a la aseguradora a través de un soporte de papel o sobre cualquier otro que sea “duradero, disponible y accesible al destinatario”.

Es algo habitual oír decir que los seguros tienen mucha letra pequeña, que los contratos son algo tediosos y difíciles de entender y que las aseguradoras buscan la manera de escudarse en las cláusulas para defender sus intereses. El mundo del seguro no es nada fácil y más cuando la desinformación parece ser una tónica, pero portales como iAhorro.com ponen a disposición del usuario una comunidad en la que poder preguntar toda duda sobre seguros y que será contestada por los distintos expertos que conforman la comunidad.

Este 2016 de momento se han introducido algunos cambios que seguro, y nunca mejor dicho, interesará saber a más de uno. Cambios que suponen buenas noticias y mejoras para los asegurados.

  • Ahora solo un mes de antelación para un cambio de aseguradora

Antes la Ley 50/1980, de 8 de octubre de Contrato de Seguro indicaba en su artículo 22 que cuando un asegurado quería y tenía intención de cambiar de aseguradora, tenía que avisar con dos meses de antelación al vencimiento de la póliza para poder hacer el cambio. Pero los cambios forman parte del día a día y al sector asegurador también le afectan.

Por eso, a través de la Ley 20/2015 de 14 de julio de Ordenación, Supervisión y Solvencia de las Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras, se procedía a modificar dicho artículo 22 de la Ley de Contrato de seguro y cambiar el periodo de aviso previo a la aseguradora en caso de no renovar la póliza de seguro. A partir del 1 de enero de este 2016, el asegurado puede oponerse a renovar la póliza con tan solo un mes de antelación al vencimiento del seguro.

Cuanto quien se oponga a prorrogar el contrato sea la aseguradora, ésta sí deberá avisar al asegurado con dos meses de antelación, así como cualquier modificación que se realice en el contrato del seguro. Tanto tomador como aseguradora deberán notificar esta intención a través de un escrito.

  • Aumentan las indemnizaciones por accidente de tráfico

Se trata también de un cambio que ha entrado en vigor a partir del 1 de enero de este 2016 a través de la Ley 35/2015. Esta norma entra en vigor para reformar el sistema por el que se establecía la valoración de daños y perjuicios en los accidentes de tráfico. Con algunas mejoras en lo que a las indemnizaciones se refiere.

Se produce un aumento medio del 50% en las indemnizaciones por muerte, mientras que las indemnizaciones por secuelas que se sufran por un accidente de circulación aumentan un 35% de media. Serán las indemnizaciones por lesiones las que incrementen en menor medida, ya que se aumentarán un 12,8% de media. Cabe pensar que estas modificaciones supondrán un aumento en las primas anuales de los seguros de automóvil.

Además entre las modificaciones que la ley establece está la de crear una Comisión de Seguimiento del Sistema de Valoración a través de la cual poder mejorar el sistema de valoración en función de las sugerencias y repercusiones que vaya teniendo. En esta comisión entrarán a formar parte tanto asociaciones de víctimas como entidades aseguradoras, de modo que se aporte distintas visiones de ambas partes.

  • AXA dará cobertura gratuita a los usuarios de SocialCar

Los usuarios de SocialCar, plataforma de alquiler de vehículos entre particulares en España basada en el consumo colaborativo, ha llegado a un acuerdo con la aseguradora AXA para ofrecer a sus usuarios coberturas sin que tengan que asumir un coste adicional al del alquiler. De este modo, “nuestros usuarios disfrutan de un servicio y seguridad equiparables a las dos opciones tradicionales de alquiler de vehículos” afirma Mar Alarcón, CEO de SocialCar.

Es una buena noticia para el consumo colaborativo ya que adquiere las mismas prestaciones y garantías que a través de un alquiler de vehículos de lo más tradicional, alcanzando cuatro coberturas sin ningún coste añadido que son: daños, responsabilidad civil, robo durante el tiempo que dure el alquiler y servicio de asistencia completo en caso de requerirlo.

La Dirección General de Tráfico (DGT) usará medios automatizados para intentar localizar a coches que circulen sin tener el seguro obligatorio. Según las cifras de este organismo, en España, hay alrededor de dos millones de vehículos que circulan sin este requisito, que está exigido por ley.

Por lo tanto, la DGT, gracias a los artefactos de control y monitorización, pretende localizar a estos infractores y multarlos por no cumplir la actual normativa.

Esta persecución será de gran ayuda para las compañías de seguros, ya que aparecen dos millones de potenciales clientes a los que hacer una póliza.

Coches insolidarios

Según Tráfico, además, los conductores que circulan sin tener el conocido como Seguro Obligatorio de Automóviles (SOA) son insolidarios con el resto de vehículos que circulan por las carreteras. La DGT subraya que esta póliza es obligatoria porque cubre los gastos básicos de los vehículos a los que se les provoque algún daño.

“Los titulares de vehículos que no tengan suscrito el seguro obligatorio de accidente se enfrentan a la inmovilización y depósito del mismo y a sanciones que van de los 601 a los 3.005 euros, en función del tipo del vehículo y de otras circunstancias”, señala Tráfico.

Los conductores han pagado de media en el primer trimestre del año 630,2 euros, lo que ha supuesto un incremento del 11% con respecto al mismo periodo de 2015 en el que se registró un precio de medio de 567,8 euros, según el informe ‘Índice de precios del seguro de coche’ elaborado por Kelisto.es.

  • Del análisis también se desprende que el precio medio del seguro de coche se ha situado en marzo en los 638,8 euros, frente a los 624,8 euros registrados en enero, lo que supone un aumento del 2,2%. Este porcentaje se incrementa hasta el 6,5% si se compara con marzo de 2015, mes en el que el precio medio se situó en 599,5 euros.

    Los seguros a terceros han tenido un precio medio de 373,47 euros en el mes de marzo y han sido los que han registrado el mayor aumento de precio en el último trimestre. Además, se ha incrementado el precio un 2,4% con respecto al mes de enero.

    En el caso del seguro a terceros ampliado, el precio medio se ha situado en 388,5 euros en marzo, un 2% más que en enero, mientras que el precio de seguro a todo riesgo se ha incrementado un 2,1% más, hasta los 1.367,6 euros de media.

    Según Kelisto.com, la compañía que ha ofrecido el seguro a terceros con el precio medio más bajo en el primer trimestre ha sido RACC. Por su parte, Allianz ha ofrecido el más alto.

    En relación al seguro a terceros ampliado, la Nuez ha ofrecido el precio más bajo, mientras que Allianz vuelve a ser la compañía que ha ofrecido el más elevado.

    El seguro a todo riesgo más barato también lo ofrecía la Nuez y en el lado opuesto se situaba la aseguradora Balumba, que ofrecía la prima media más elevada.

Enero es el mes en el que más renovaciones de seguros de coches se producen. En los últimos años este momento era un trámite casi dulce, porque las aseguradoras estaban enfangadas en una guerra de precios y era fácil conseguir descuentos. Esta vez, en cambio, conviene prestar mucha atención al recibir la carta en la que la compañía aseguradora informa al cliente de cuánto deberá pagar, porque la previsión del sector asegurador es que, por primera vez en cinco ejercicios, las primas serán más caras.

  • La subida no será muy fuerte. Tampoco afectará por igual a todos los colectivos de conductores. Pero las compañías tienen claro que la fuerte competencia en precios –que ha sido una constante de esta industria desde 2008– ha quedado atrás, y consideran que hay factores que empujarán a esta industria a encarecer las primas.

    Uno de los condicionantes más claros para que el sector suba sus precios es el nuevo baremo de indemnizaciones a las víctimas de accidentes de tráfico. Esta normativa, que ha entrado en vigor el 1 de enero, obliga a las compañías incrementar las compensaciones que pagan a las víctimas de los siniestros por carretera. De acuerdo con cálculos del sector, las aseguradoras deberán incrementar cerca de un 14% las provisiones que destinan para cubrir las futuras indemnizaciones, lo que supondrá un importante impacto sobre los márgenes del sector.

    Algunas cifras

    20%

    Es el importe de reducción de la prima media de seguros de auto entre 2008 y 2015.

    14%

    Es el aumento en las indemnizaciones que paga el seguro a las víctimas de accidentes.

    2.800

    millones de euros es el montante que paga el sector al año en indemnizaciones de tráfico.

    Además, los márgenes de negocio que tiene la industria en el seguro de automoción (su negocio más importante), son ya bastante exiguos y hasta preocupantes. La métrica que utilizan las compañías para valorar cómo está funcionando cada uno de sus ramos es el ratio combinado. Este cociente compara el dinero ingresado al vender pólizas, con los gastos de explotación y las indemnizaciones abonadas por los accidentes. Si el ratio está por debajo del 100%, todo va bien (un cociente del 85% quiere decir que por cada 100 euros que la compañía factura en pólizas, destina a gastos solo 85 euros, con lo que quedarían 15 euros de margen). Si el ratio combinado supera el 100% es una mala señal.

    De acuerdo con los últimos datos sectoriales, el ratio combinado en el ramo de automóviles superó a lo largo de 2015 la barrera del 100%, lo que implica que el sector está gastando en seguros de autos más de lo que ingresa.

    El presidente de Mapfre (la mayor aseguradora de España), Antonio Huertas, ya ha avisado sobre este asunto. “El mercado tendrá que actuar, tendrá que reaccionar, y empezar a subir las tarifas”.

    Otro factor que aumenta la presión sobre las compañías para empezar a subir los precios es el incremento de la siniestralidad. Durante 2015 se ha constatado un claro aumento del uso del coche (gracias a la tibia recuperación económica y al abaratamiento de la gasolina).

    De acuerdo con los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), el año pasado se ha constatado un aumento de 5,5 millones de viajes de largo recorrido por carretera. Ese aumento se eleva hasta el 2,5% en los viajes de fin de semana. A este mayor uso de los vehículos de motor se suma el hecho de que el parque de automóviles sigue envejeciéndose, lo que provoca mayor siniestralidad.

    Cambio de tendencia

    Uno de los primeros síntomas de las subidas de precios en las primas de automoción se ha producido con los primeros incrementos en los ingresos de este ramo, después de caídas constantes desde 2008. “Tal y como preveíamos, en 2015 se está confirmando el cambio de tendencia en el seguro de autos después de siete años de caídas”, explican desde una gran aseguradora. “Los ingresos del ramo se han visto impulsados en el primer semestre por la recuperación económica y el incremento de las ventas de vehículos nuevos”.

    En la última publicación del Índice de Precios del Seguro (IPS), elaborada por el comparador online Rastreador y Deloitte, se apreció ligeros ascenso en las primas de seguros de automóviles, algo que no sucedía desde hace años.